Sociedades
Constitución de SAS, SRL y SA, reformas de estatuto, aumentos de capital y acuerdos entre socios.
Más información →Soy Vanesa Niz, abogada comercial. Acompaño a empresas y PyMEs en las decisiones que tienen consecuencias legales, antes de que se vuelvan un problema. La primera consulta es gratuita.
La mayoría de las empresas llama a un abogado cuando el problema ya pasó: el contrato que se firmó sin leer, el socio que se va sin que nadie haya escrito qué pasaba en ese caso, el empleado desvinculado sin la documentación en orden. Casi siempre, ese mismo problema costaba mucho menos unos meses antes, cuando todavía era una decisión y no un conflicto.
Ese es el trabajo de un abogado comercial: estar antes. Revisar lo que tu empresa firma, dejar por escrito las reglas entre los socios, registrar la marca con la que operás, ordenar cómo contratás a tu personal y, si el reclamo igual llega, defenderte con la documentación de tu lado. Es derecho empresarial en el sentido más práctico del término: menos teoría y más decisiones concretas, explicadas en un lenguaje que se entienda sin ser abogado.
El estudio está en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y atiende de forma presencial y online. Trabajamos con empresas, PyMEs y emprendedores que están arrancando, y también con quien ya tiene una operación andando y necesita ponerla en orden.
Estas son las áreas concretas en las que trabajamos. Si no sabés en cuál cae tu caso, contanos la situación y te lo decimos en la primera consulta.
Constitución de SAS, SRL y SA, reformas de estatuto, aumentos de capital y acuerdos entre socios.
Más información →Redacción, revisión y negociación de los contratos que sostienen tu operación: distribución, servicios, franquicia, confidencialidad.
Más información →Diagnóstico de la situación fiscal, planificación preventiva y acompañamiento ante requerimientos de los organismos.
Más información →Búsqueda de antecedentes, registro ante el INPI, defensa frente a oposiciones y renovaciones.
Más información →Estructura para arrancar o recibir inversión, acuerdos entre fundadores y contratos con clientes y proveedores.
Más información →Registración del personal, desvinculaciones documentadas y defensa ante reclamos, audiencias y juicios laborales.
Más información →No toda empresa necesita lo mismo, así que hay dos maneras de empezar y en la primera consulta definimos cuál te conviene:
Acompaña a la empresa en las decisiones que tienen consecuencias legales: cómo se constituye y se gobierna la sociedad, qué firma con clientes y proveedores, cómo registra su marca, cómo contrata a su personal y cómo responde cuando aparece un reclamo. A diferencia del abogado que se llama cuando el conflicto ya explotó, el trabajo principal es preventivo: dejar las cosas documentadas antes de que haya una discusión.
La primera consulta es gratuita y sirve para entender tu situación y decirte qué camino conviene, sin compromiso. Si hace falta avanzar, se presupuesta el trabajo por escrito antes de empezar: vas a saber qué incluye y cuánto cuesta antes de decidir.
Depende del trabajo. Para un asunto puntual —un contrato, una constitución, un registro de marca— se acuerda un honorario cerrado por ese trabajo. Para empresas que necesitan consultar seguido conviene el abono mensual del asesoramiento permanente, que da previsibilidad y evita que cada consulta sea una negociación. En los dos casos el presupuesto va por escrito antes de arrancar.
Sí. El estudio está en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y atiende de forma presencial y online, así que se puede trabajar con empresas de otras provincias. Lo que sí varía según la jurisdicción son los organismos y los plazos de cada trámite: eso se revisa en la consulta.
Son dos roles que se complementan y no se reemplazan. El contador se ocupa de la liquidación de impuestos, los libros y la registración contable; el abogado comercial, de la estructura societaria, de lo que la empresa firma y de cómo se defiende. Muchas contingencias aparecen justo en el borde entre las dos cosas, y por eso conviene que las dos personas estén trabajando sobre la misma información.
Con lo que tengas a mano alcanza para empezar: el estatuto o contrato social si la sociedad ya existe, los contratos que estés usando o el borrador que te mandaron para firmar, y si hay un reclamo, la documentación que recibiste. Si no tenés nada de eso, la consulta igual sirve: buena parte del trabajo inicial es justamente ordenar qué falta.
“Mi abogada desde hace 3 años y no he tenido inconveniente con nada, solo soluciones. Sin duda quedó como abogada de mi familia y empresa.”
“Gracias Vanesa Niz por su atención, muy conforme con el asesoramiento legal recibido. Rápida en las respuestas, clara en las explicaciones y siempre atenta a los tiempos del negocio.”
En la primera consulta gratuita analizamos tu caso y te decimos qué conviene hacer primero. Presencial en CABA u online, sin compromiso.