Tu marca es uno de tus activos más valiosos. La protegemos formalmente para que nadie más pueda usarla.
El nombre y el logo de tu negocio valen cada día más a medida que crecés. Si no están registrados, cualquiera puede usarlos —o peor, registrarlos antes que vos—. El registro de marca es la forma de blindar ese activo.
Nos ocupamos de todo el proceso: desde la búsqueda de antecedentes para evaluar la viabilidad, hasta la presentación, el seguimiento y la defensa de tu marca en el tiempo.
Si querés conocer el trámite en detalle antes de la consulta, en el blog explicamos el paso a paso del registro de marca en Argentina, etapa por etapa.
En Argentina, el registro tiene una vigencia de 10 años y puede renovarse indefinidamente por períodos iguales.
Sin oposiciones ni observaciones, el registro suele demorar en el orden de un año a un año y medio; con oposiciones, el plazo se extiende. La prioridad, de todos modos, cuenta desde la fecha de presentación: por eso conviene presentar cuanto antes.
Las marcas se registran por clase de productos o servicios, según el nomenclador internacional de Niza (45 clases). Registrar en la clase equivocada —o en menos clases de las necesarias— deja parte de tu actividad sin protección.
Nombres, logos, combinaciones de palabras e imágenes, y otros signos con capacidad distintiva. Antes de presentar, hacemos una búsqueda de antecedentes para evaluar la viabilidad.
Se abre una instancia para negociar o resolver la oposición; muchas se resuelven con acuerdos de coexistencia o limitaciones de alcance. Analizamos la oposición y te proponemos la estrategia con mejor relación costo-beneficio.
Existen herramientas legales para defenderla, desde la intimación hasta acciones administrativas y judiciales. Evaluamos el caso y te proponemos el camino más efectivo.
En la primera consulta gratuita analizamos tu caso y te orientamos sobre el mejor camino. Sin compromiso.